jueves, 3 de septiembre de 2009

VELASCO IBARRA

Cuando la Corporación Ecuatoriana de Estudios Políticos y Sociales ,CEPYS ,estaba preparando la edición de la Obra “ MIL ECUATORIANOS Y VELASCO IBARRA, me preguntó si lo conocí personalmente y si podía citar un relato o rasgo característico de su personalidad.
No tuve la oportunidad de tratarlo. Yo recién lo conocí cuando era estudiante universitario , y fui su opositor militante. .Durante sus gobiernos, en l961, fui herido por la policía civil , en un enfrentamiento en la Casona Universitaria; y en l970 fui apresado por realizar una manifestación en protesta por la extinción de una entidad autónoma : el Comité de Vialidad del Guayas.
Después , siendo yo Profesor universitario propuse que se obligara a las Universidades Particulares ,subvencionadas por el Estado no obstante de mantener idénticas facultades o carreras ,a mantener un porcentaje mínimo de becas .El me dirigió una comunicación acogiendo la idea.
Su vida política fue intensa. La historia del Ecuador ,en casi medio siglo ,se explica con Velasco Ibarra y sus Secretarios de Estado ,doctores Carlos Julio Arosemena Monroy ; Carlos Guevara Moreno y Camilo Ponce Henríquez. Cada uno de éstos fundó un partido político. Dos de ellos llegarían a la Presidencia de la República .El que no llegó ,Guevara Moreno ,fue sin embargo el que fundó el partido más populoso :C.F.P., que pondría Presidente en l979.
Fue notable por su natural arrogancia física ;y por su etiqueta espontánea :De chaleco en un burro en zonas orientales carentes de vías ;i de chaleco pronunciando discursos bajo soles rotundos en la costa . “Dadme un balcón en cada pueblo y seré Presidente”, decía con acierto. Su oratoria fue torrencial. Sus palabras golpeaban como pedradas.
Para mí lo más impresionante de su vida fue su comportamiento en la viudez. Su esposa murió trágicamente en Buenos Aires, donde se encontraban expatriados. Su modesta condición económica le dio un tinte más triste a la tragedia , porque ella murió al desembarcar de un bus. El pudo enterrarla en esa ciudad ,de la Argentina natal de ella ; pero optó por retornar a Ecuador e inhumarla en Quito .El anciano viajero en duelo regresó con el ataúd en el avión ; y al gobierno dictatorial no le quedó otra opción que permitirle descender. Un oficial subió a darle la bienvenida ,pero él se negó a saludarlo. “He venido a morirme”, expresó a la prensa; y , en efecto ,murió poco tiempo después. Me impresionó que en una época caracterizada por el amor informal y el divorcio ,esta pareja de ancianos ,que no tuvo descendencia -que a veces contribuye a fortalecer el matrimonio- fuera ejemplar en su afecto.

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